Todos hemos tocado fondo alguna vez, o al menos hemos visto hacerlo.
¿Realmente? ¿Dónde está el fondo?
¿A qué profundidad queda? ¿Cuál es el verdadero fondo, el mío, el tuyo, el suyo?
Sí, hay respuesta fácil para la mitad de todas estas preguntas, pero... ¿y las demás?
Su única utilidad, apartando el uso doctrinopedagógico que le den algunos, es la de apoyar los pies, y establecer un cambio de dinámica, mediante un mínimo impulso, de cuya potencia de penderá la velocidad del remonte.
Mientras está claro que el fondo es distinto para cada persona, e incluso para cada momento, no me queda claro qué lo define.
Pensando en ello(hace días que lo hago), veo que lo único verdaderamente capaz de definir el fondo (vamos, la profundidad a la que se encuentra) es la determinación de no seguir bajando.
Al final, lo que importa no será si existe o no, o si se ve igual que otros, o si está a más o menos profundidad que el suyo.
Lo que importa realmente es sentirlo.
Felices sueños,
dnlt
griseldaimas

Totalmente de acuerdo.
Es en ese sentimiendo cuando se produce el cambio, la 'revolución' interna. Es más, creemos haber tocado fondo muchas veces y nos hastiamos porque no cambia nada. No nos damos cuenta de que eso significa que no hemos tocado fondo aún, que la coas da para mucho más... qué mal rollo eh?
Un saludo